La jornada de hoy no ha tenido más interés que el haber recorrido algo más de novecientos kilómetros, para llegar a un lugar de Francia llamado Mâcon y pasar la noche en un hotel poligonero, de esos que abundan por el país y que resultan tan prácticos si llegas tarde, porque tienen esa maquinita en la puerta que hace las veces de recepción. Por un módico precio puedes disponer de una cama, una ducha y un desayuno más o menos decente por la mañana.
Es curioso cómo cambia la percepción de las cosas según uno vaya en una u otra dirección. Tenía desde hace tiempo en bastante poca consideración la forma de conducir de los franceses, pero hace unas cuantas semanas, al recorrer el país hacia el norte, no me pareció tan terrible. Sin embargo hoy, viniendo desde Alemania, donde son rápidos, incluso agresivos, pero precisos y extremadamente correctos, he vuelto a mi opinión inicial de que aquí no se conduce demasiado bien.
Con suerte, paciencia y si todo sale según lo previsto, mañana llegaremos a dormir a Burgos.
1 comentarios:
Bueno, pues id tranquilitos y sobre todo tomaos la vuelta a Spainisdifferent con calma. A pesar del escaso e infame café noruego, las putas carreteras de 80Km/h, los túneles y los peajes, volver a Iberia es difícil. Suerte que al menos los bares aquí funcionan de lujo. :-)
Un abrazo
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