Es la única palabra que me viene a la cabeza cada vez que intento bucear entre los montones de información que hemos ido recabando durante los últimos seis meses. Hasta este momento todo era más o menos vago, un puñado de posibilidades y alternativas que ahora, sin embargo, es necesario materializar en planes concretos.
Desearía disponer de cuatro meses y no de cuatro semanas, y aun así, no sería suficiente para no tener que renunciar a alguna de las sugerentes actividades que ofrecen las infinitas empresas de turismo diseminadas por todos y cada uno de los puntos de la geografía noruega. Siempre han tenido fama de ser prácticos y organizados, mucho más que nosotros, pero tengo la impresión de que la realidad supera cualquier tipo de idea preconcebida que podamos tener desde aquí, donde ya paseamos en chanclas mientras ellos mañana verán caer la nieve y no superarán los 5 grados.
Por difícil que resulte, habrá que seguir revisando, eligiendo y, lo que es más duro, descartando.
De lo que no cabe duda es que el resultado será único, divertido y original.
Impaciencia extrema.....
Impaciencia extrema.....


